Imagínate que eres un cubito de hielo. Es invierno y estás totalmente congelado.
Tensa todos tus músculos.
Permanece inmóvil - estirado o encogido- pero en tensión. Quédate así un ratito.
El invierno va dejando, poco a poco, paso a la primavera. El sol va acariciando lentamente tu superficie. Te derrites despacio, de tal manera que vas progresivamente relajando los músculos, destensándote, estirándote y moviendo las articulaciones.
Ya eres agua que se derrama o gota de lluvia sobre la hoja de un árbol.
RESPIRA PROFUNDA Y PLÁCIDAMENTE.
SIÉNTETE FELIZ.
Si no te has relajado lo suficiente prueba con esta canción.


















